Lucía, Rodrigo y Alicia se ganaron un viaje con todo incluido a Creación, un país casi tan grande como el nuestro. Desde hace rato andan en una nave conociendo con los ojos bien abiertos y los oídos despiertos. Rodrigo: mira ese pueblo tan lindo, de blanco y negro. Lucía: sí, allí se crean las obras musicales. Rodrigo: y esa ciudad tan rara, con pantallitas por doquier. ¡ Y mira ! Palitos y ceritos. Alicia: qué tonto. No son ceritos ni palitos, son los bits. De ahí salen los softwares. Rodrigo: ¿los softwares? ¿Que cosa es esa? Alicia: pues los programas de computador. ¡ Te la pasas pegado a la pantalla jugando nintendo y haciendo dibujitos y no sabes lo que es un software ! Rodrigo: bueno, bueno. No seas tan creída. Si sigues así te devolvemos. Los tres siguen caminando por los pueblos y ciudades de Creación. Ven cómo se hacen las obras con sus propios ojos. Pero cuando piensan que lo han conocido todo, a lo lejos, detrás de un valle, ven una inmensa metrópoli llena de antenas, desde donde llegan ecos de voces que cantan y declaman.
Curiosos se acercan a ver porque de cada puerta salen y entran cables de micrófonos y artistas e intérpretes. Se quedan quietos y atónitos, pues nunca habían visto tanta gente en un sólo sitio. Rodrigo: ¿ Esos quienes serán? Alicia: ! pues vamos a averiguar ¡ Lucía: pssstt. Oiga ... el que está afinando la trompeta. ¿Usted quién es? El Hombre: Soy un intérprete. Alicia, Rodrigo, Lucía: ¿Un qué? ¿Qué es eso? El intérprete: pues en mi caso, un intérprete es el que canta o toca la música que un autor ha compuesto. Rodrigo: o sea que ¿Usted puede tocar la música que compuso Beethoven en el pueblo de La Clave de Sol? El intérprete: exactamente. Bueno, hay muchos tipos de intérpretes. Sigan por aquí que vamos a conocerlos. Los niños atraviesan una puerta y entran a un lugar que parece de fantasía. Lucía: ¡miren! Pinocho y Caperucita. Eso si no me lo creo. Yo tenía entendido que eran de dos cuentos distintos. El intérprete: pues claro, esos son dos actores que están en descanso. En realidad se llaman Lucas y Casilda. Y ellos también son artistas. Así como los bailarines o los declamadores, los narradores y los cantantes ... Y también existen los intérpretes como Plácido Domingo, que canta canciones compuestas por otros. Pero bueno, bueno. Ahora subamos estas escaleras que en el piso de arriba hay gente tan importante como nosotros. Lucía: ¿Importante? ¿Por qué? El intérprete: ¿POR QUE?!!! Pues si no es por nosotros ¿Cómo podrían conocer las obras de todos los autores de ayer y hoy? ¿Cómo escucharían la música? o ¿Cómo podrían deleitarse con poemas declamados a viva voz? Una voz de afuera los deja callados a los cuatro. ¡SILENCIOOOOO! ¡Grabando! Cámaras, luces, acción .... ! Lucía: ¡Están filmando para la tele! Alicia: ¡Este viaje resultó más interesante de lo que pensaba! Pero ....¿Estos qué tienen que ver en toda esta historia? El intérprete: Pues ellos, la televisión y la radio, son los organismos de radiofusión. Alicia: OR-GA-NIS-MOS DE RA-DIO-DI-FU-SION. Ahhhh, Rodrigo: Los que nos mandan sonidos e imágenes a través de ondas. Lucía: O los que permiten que sepamos con imágenes reales o sonidos que viajan a través del espacio, lo que está pasando al otro lado del mundo, o que nos gocemos de principio a fin la historia del Quijote en dibujos animados. Alicia: Oiga, y aquellos con esos aparatos en las orejas ¿Quiénes son? El intérprete: Ellos son los productores de fonogramas. O sea, los que graban los sonidos escritos por los autores y grabados por los intérpretes para que puedan ser reproducidos en discos y casetes... Y aquí terminamos nuestro recorrido. Rodrigo: Qué locura. Yo quiero quedarme a vivir aquí. ¡Me encanta el país Creación! Lucía: Ni sueñe. En la casa nos están esperando para que contemos todo lo que vimos. |
Los
Derechos Conexos protegen los derechos de los artistas e intérpretes
o ejecutantes, de los productores de discos, casetes y discos compactos,
y de la radio y la televisión. |