|
||
Una fría tarde de noviembre de 1833 cuando de la cocina salía un cálido olor de chocolate santafereño, doña Ana María Rebolledo dio a luz a su pequeño hijo Rafael de Pombo y Rebolledo. Durante la niñez, Rafael se la pasó jugando a las escondidas con sus hermanos; leyendo y estudiando.
A los doce años empezó a escribir sus primeros versos y poesías. Cuando cumplió 18 años se graduó de ingeniero civil. Pero pasaba el tiempo y en vez de hacer puentes y acueductos, y todas las cosas que hacen lo ingenieros civiles, Rafael escribía y escribía."Pues poeta serás, aunque te pese después", le dijo don Lino, su papá.
Cuando Rafael tenía 34 años vivió en Nueva York, donde tradujo al español obras de escritores famosos y pensando siempre en los niños elaboró doce cuadernos ilustrados, siete de ellos en verso. En sus cuentos, los animales, los objetos y las cosas toman vida y hablan. Las aventuras de Rin Rin Renacuajo; El gato bandido; Mirringa Mirronga; Simón el bobito y La pobre Viejecita, son algunas de sus historias más famosas y han hecho las delicias de los niños de América Latina y el mundo entero, convirtiendo a Rafael Pombo en un maestro de la literatura infantil.
Una vez le pasó algo gracioso: la gente creía que en Colombia había una señora con mucho talento para escribir llamada EDDA. Pero la verdad es que este era un seudónimo que se había puesto Rafael para firmar algunos de sus versos. (Seudónimo es un nombre distinto al propio que usan los escritores para firmar sus obras).
Este magnífico autor murió en 1912, a los 79 años. Pero muchos cuentan que cada vez que los niños leen uno de sus cuentos su espíritu ronda feliz por los tejados.
|
Los
autores son hombres y mujeres, niñas y niños que con
inspiración, esfuerzo y creatividad plasman sus ideas en obras
literarias, musicales, de artes plásticas, dramáticas,
coreográficas o audiovisuales. |
| La tienda del viejo Gutemberto
| Tabla de Contenido |